Ya rige el convenio mundial para eliminar el mercurio

linkedin
wapp-icon
wapp-icon

 

Entró en vigor el convenio mundial para proteger la salud y el ambiente de los efectos tóxicos del mercurio, un metal de origen natural con el que se producen desde cosméticos, dispositivos médicos, plaguicidas y antisépticos hasta lámparas.

Los países que lo ratificaron se comprometen a erradicar su explotación y su uso para 2020. La primera reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio de Minamata sobre el Mercurio (COP1) será el mes que viene en Ginebra, Suiza.

“Celebramos la entrada en vigor de un acuerdo internacional que busca proteger la salud de las personas y el ambiente de los efectos adversos producidos por el mercurio”, indicó Thierry Decoud, secretario de Control y Monitoreo Ambiental.

Detalló que los países acordaron la prohibición y la restricción del uso del mercurio en los productos y los procesos de producción. Tampoco se podrán instalar nuevas minas para explotar este metal. Con esto, disminuyen las emisiones contaminantes.

“El manejo ambiental del mercurio sigue siendo un desafío para el país y la región. Al ser un material elemental, no se degrada ni destruye. Su disposición final consiste en el almacenamiento seguro, que evita, en el corto y el largo plazo, su liberación al ambiente -agregó-. Con el convenio, los países tendrán más información de las importaciones y las exportaciones de los productos y los residuos. Esto es necesario para fortalecer el control y fomentar nuevas medidas de prevención y reducción del riesgo.”

La Organización Mundial de la Salud advierte que la exposición al mercurio, aun en pequeñas cantidades, afecta la salud, sobre todo en la gestación y la infancia. Es uno de los 10 mayores desafíos químicos en salud pública: puede dañar el sistema nervioso, inmunológico y digestivo, los riñones, los ojos, la piel y los pulmones.

¿Qué es el Convenio de Minamata?

Un tratado mundial firmado en 2013 en una sesión del Comité Intergubernamental de Negociación sobre el Mercurio en Ginebra. Protege la salud y el ambiente de los efectos nocivos de un metal de origen natural con el que se producen objetos de uso cotidiano y que se libera a la atmósfera, al suelo y al agua. Por eso es clave el control de las emisiones antrópicas.

¿Qué medidas incluye?

La prohibición de nuevas minas de mercurio y la eliminación gradual de las existentes; la reducción del uso del mercurio en productos y procesos; la promoción del control de las emisiones a la atmósfera, el suelo y al agua, y la regulación de la minería artesanal, el almacenamiento provisional del metal y su eliminación como residuo

Click aquí para ver el tratado. 

Fuente: La Nación.