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¿Qué vacunas debo recibir a partir de los 50?

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Solemos pensar que las vacunas son sólo para  los  más pequeños, sin embargo, ellos no son los únicos que se encuentran en riesgo de contraer enfermedades. La inmunidad producto de la vacunación puede disminuir con el tiempo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan a las personas de edad avanzada que reciban las siguientes vacunas para asegurarse de preservar su salud:

Influenza: se recomienda esta vacuna para todas las personas mayores de seis meses de edad y, por supuesto, los adultos mayores no son la excepción. Dado que la repuesta inmune que producen las vacunas tiende a disminuir con el tiempo, y los virus de la gripe cambian constantemente, es necesario recibir una nueva dosis de la vacuna contra la influenza cada año.

Enfermedad neumocócica (Neumonía): la enfermedad neumocócica generalmente se adquiere por contacto directo de persona a persona. Los adultos mayores de 55 años tienen un riesgo mayor de contraer esta enfermedad, es por eso que se recomienda que reciban la vacuna neumocócica.

Dado que un gran número de personas de edad avanzada sufren de padecimientos crónicos, es de especial importancia que estén protegidas ante cualquier amenaza.

A continuación te presentamos las recomendaciones de vacunación de los CDC para las personas que sufren de enfermedades cardiacas, enfermedades pulmonares o diabetes.

Enfermedades cardiacas: estas personas corren un riesgo mayor de enfrentar complicaciones producto de infecciones comunes. De acuerdo con los CDC, quienes tienen enfermedades cardiacas son casi tres veces más propensos a requerir una hospitalización producto de la gripe. Es por eso que deben recibir la vacuna anual contra la influenza y la vacuna neumocócica, una antes de cumplir 65 años.

Enfermedades pulmonares: las personas que sufren de asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o alguna otra condición que impacte los pulmones podrían sufrir complicaciones producto de la influenza, además, su riesgo de desarrollar neumonía es mayor. Es importante que no olviden recibir la dosis anual de la vacuna contra la influenza, así como la vacuna neumocócica.

Diabetes: quienes sufren de diabetes tipo 1 o tipo 2 tienen un riesgo elevado de contraer hepatitis B. Ésta se transmite principalmente a través del contacto con sangre o fluidos derivados de la sangre y, dado que las personas con diabetes utilizan dispositivos para monitorear sus niveles de glucosa, así como soluciones inyectables de epinefrina, es importante que se encuentren protegidas ante esta enfermedad. Además de esto, la diabetes debilita el sistema inmune, haciendo que estas personas sean propensas a desarrollar complicaciones producto de la influenza.

Para más información sobre las vacunas adecuadas para tu edad, estado de salud o algún destino que planees visitar próximamente, no dudes en consultar con tu médico o centro de asistencia más cercano.

 

Seguridad & Salud Guía periodística de la seguridad social / Farmanuario.