Vacuna contra el HPV obligatoria para niñas desde el 2017

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El Virus del Papiloma Humano (HPV) es el principal responsable del cáncer de cuello de útero. Cada año se registran unos 300 casos y más de 100 mujeres mueren por esta causa en el mismo período.

El Ministerio de Salud Pública modificó en pocos años su postura sobre la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV). En 2013 no la recomendaba, en 2015 comenzó a recomendarla por ser efectiva, y ahora decidió hacerla obligatoria y gratuita para todas las niñas de 12 años a partir del año que viene. Las medidas se han ido adaptando según las experiencias de otros países en el tema y no descartan incorporarla en varones, como se hizo en otros países del mundo.

Las autoridades sanitarias venían realizando campañas de vacunación en las escuelas para asegurarse de que una mayor cantidad de preadolescentes de 12 años tuvieran acceso a ella. Sin embargo estaban disconformes con el porcentaje de vacunación, que a diciembre de 2015 era entre el 30% y 40% de la población objetivo, según datos brindados por el MSP en ese momento. Entre abril de 2013 y enero de 2015 se vacunaron 22.494 adolescentes, de las cuales solo 11.945 completaron las tres dosis.

Cerca del 98% de los casos de cáncer de cuello uterino está presente el virus del papiloma humano. De esa manera, si la vacuna evita el contagio del virus, producirá el descenso de los casos y por tanto de la cantidad de muertes por este tipo de cáncer en un futuro.

“Decimos que evita o disminuye el cáncer de cuello uterino. Eso todavía no está demostrado, pero de lo que si hay evidencia suficiente es que con la vacuna se reduce la circulación del virus”, dijo Quian.

Por esa razón encargaron para el año que viene 200.000 dosis a través del Fondo Rotatorio de Vacunas de la Organización Panamericana de la Salud para inocular de manera gratuita a las niñas de 12 años de todo el país que se atiendan tanto en salud pública como en mutualistas. Será gratuita como el resto de las vacunas que están incluidas en el calendario.

Lo principal es la prevención

El foco del MSP para reducir un 4% las muertes por cáncer (objetivo que se propusieron para 2020) es la prevención. En este sentido, en el caso del cáncer de vacuna HPVcuello uterino enfatizan en la realización del estudio Papanicolau y la vacunación de las niñas contra el virus del papiloma humano. Para los especialistas no deberían morirse mujeres por esta causa, porque es prevenible y detectado de forma precoz, curable.

“Utilizar la vacuna no significa olvidarse de los otros métodos, el Papanicolau tiene que seguir siendo un examen de mucha importancia para las mujeres”, explicó Quian. Ese examen permite detectar alteraciones en las células del cuello del útero antes de que se desarrolle el cáncer. Desde 2013 es gratuito en todos los centros de salud, tanto privados como públicos.

¿Cómo se contagia el HPV?

El virus del papiloma humano genital se contagia de persona a persona a través del contacto con la piel. Puede infectar a las células que revisten los genitales, el ano, la boca y la garganta. La forma principal de transmisión es mediante el sexo, ya sea oral, vaginal o anal. Sin embargo no se propaga a través de la sangre o los fluidos vaginales. El 98% de las mujeres con cáncer de cuello de útero padecen HPV.

Síntomas

Quienes presentan cáncer en una etapa temprana, generalmente no tienen síntomas. Los mismos aparecen cuando se torna invasivo. En ese momento, los síntomas más comunes son:

  • sangrado vaginal anormal,
  • secreción vaginal inusual y
  • dolor durante las relaciones sexuales.

Mientras tanto, el HPV tampoco produce síntomas salvo que sea un tipo que produce verrugas en genitales.

Factores de riesgo

Tienen mayor riesgo de padecer cáncer de cuello uterino (que en el 98% de los casos coincide con que las personas tienen HPV) quienes fuman tabaco o padecen VIH. También quienes en su dieta incluyen pocas frutas o verduras, padecen sobrepeso o tienen un uso prolongado de anticonceptivos orales o tienen un DIU. Los antecedentes familiares son también un factor de riesgo, según datos de la American Cancer Society.