¡SOS! Primeros auxilios para un esguince

linkedin
wapp-icon
wapp-icon

 

Los ligamentos son unos tejidos resistentes y elásticos que conectan los huesos entre sí y mantienen las articulaciones en su lugar. El esguince es una lesión que consiste en el desgarro de las fibras del ligamento y el mismo puede ser parcial o total.

El tipo de esguince más frecuente es el del tobillo y otros menos comunes son el de la muñeca, de la rodilla y del pulgar. Los ligamentos desgarrados suelen hincharse rápidamente y ser dolorosos. Por lo general, cuanto mayor es el dolor y la hinchazón, más grave es la lesión. En la mayoría de los esguinces menores, es probable que uno mismo pueda empezar con el tratamiento inicial.

  1. Repose la extremidad lesionada. No cargar peso sobre la zona lesionada durante 48 a 72 horas, por lo que tal vez puede ser necesario usar muletas.

Aunque tengas un esguince de tobillo, generalmente sí puedes ejercitar otros músculos para reducir al mínimo la falta de ejercicio físico. Por ejemplo, puedes ejercitar los brazos y la pierna no lesionada. Eso te permite ejercitar tres extremidades para mantener tu acondicionamiento cardiovascular.

  1. Aplica frio en la zona. Usa hielo, una compresa fría o sumerge la zona afectada en agua helada. Hazlo lo más pronto posible después de la lesión y continúa haciéndolo por 15 a 20 minutos, entre 4 y 8 veces diarias, durante las primeras 48 horas o hasta que la hinchazón mejore. Si te aplicas hielo, ten cuidado de no hacerlo demasiado tiempo, ya que esto podría provocar daños en el tejido.
  2. Comprime la zona con una venda elástica.
  3. Eleva la extremidad lesionada por encima del corazón, siempre que sea posible, para prevenir o limitar la hinchazón.

La recuperación de un esguince puede demorar desde días hasta meses. A medida que el dolor y la hinchazón mejoran, comienza a mover con cuidado la zona lesionada. Deberías sentir una mejora gradual y progresiva. Los analgésicos de venta libre, pueden ayudar a controlar el dolor durante el proceso de curación.

Es fundamental recuperar la fuerza y la estabilidad de la extremidad lesionada, antes de volver a hacer deportes o ejercicio físico. Un fisioterapeuta u otro profesional de medicina del deporte pueden enseñarte los ejercicios de fortalecimiento y estabilidad adecuados para optimizar la curación y reducir al mínimo el riesgo de lesiones reiteradas.

 

Mayo Clinic / Tendencias en Medicina.