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Signos de depresión en el adolescente

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La depresión no es sólo cosa de adultos. Es un problema de salud que no sólo afecta a este grupo de población sino que los jóvenes y adolescentes también pueden padecer trastornos depresivos.

La depresión es la cuarta causa principal de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años y la decimoquinta entre los de edades comprendidas entre los 10 y los 14 años. De hecho, cada año se suicidan cerca de 800.000 personas en el mundo y ésta es la segunda causa de muerte en el grupo etario de entre 15 y 29 años. 

En cuanto a la ansiedades la novena causa principal entre los adolescentes de 15 a 19 años y la sexta para los de entre 10 y 14. Estos datos abruman, sobre todo teniendo en cuenta que en estas edades es cuando se debería disfrutar de los amigos y de la familia y dedicar tiempo a la formación para el futuro, algo que este tipo de trastornos dificulta.

Los trastornos emocionales pueden afectar al rendimiento académico y a la asistencia escolar y exacerbar el aislamiento y la soledad, incluso, en el peor de los casos, conducir al suicidio. Puede derivar en embarazos no deseados, desempleo y esperanza de vida menor.

Por lo tanto, la detección precoz es clave: No detectar o tratar la depresión a tiempo es un claro factor de riesgo para que a corto, mediano y largo plazo aparezcan otros trastornos mentales, especialmente trastornos por uso de sustancias (incluyendo la dependencia de nicotina) y las adicciones comportamentales (móvil, videojuegos, etc.).

¿Cuáles son las señales?

El desánimo social, futuros laborales inciertos, cambios en las relaciones sociales, sentimentales y culturales son algunos elementos asociados a la aparición de la depresión en el joven y adolescente. 

Además, componentes como ser bueno en los estudios, en las relaciones sociales o cumplir con los estándares marcados se configuran en la mente del adolescente como criterios de éxito o fracaso y esto determinará, en muchos casos, sus respuestas emocionales de satisfacción e insatisfacción y pueden ser desencadenantes de ciertos trastornos.   

Aunque no existe un perfil de adolescente concreto tendente a la depresión, sí hay personalidades o signos que pueden hacernos sospechar de que algo pasa. Las personas responsables, con baja autoestima, exigentes, perfeccionistas, con un elevado sentido del deber y de respeto, minuciosos, baja tolerancia al fracaso y con planteamientos vitales muy rígidos tienen un mayor riesgo de sufrir depresión. A su vez, adolescentes con baja persistencia o bajos niveles de atención, que tienen pensamientos de baja utilidad de lo que deben hacer y ocupar su tiempo y dependan demasiado de la consecución de recompensas a corto plazo o falta de recursos y habilidades comunicativas podrían considerarse indicadores de riesgo para sufrir depresión.

Si hablamos de un prepúber (antes de los 11/12 años), la presencia de somatizaciones (cefaleas tensionales), la ansiedad de separación de los referentes o la fobia escolar pueden ser indicadores de que algo está pasando.

Si hablamos de adolescentes, algunos signos evidentes serían irritabilidad (con o sin alteraciones de conducta notables), la tendencia al aislamiento, el abandono de actividades sociales, una disminución del rendimiento escolar, la presencia de somnolencia diurna (por insomnio nocturno), la “normalización” de los comentarios sobre los deseos de morir “explicados” como una opción libre, responsable y propia de cada individuo, etc.

Además de estos rasgos y de estas caracteríticas, aquí compartimos una serie de factores de riesgo asociados:

·         Ser mujer (vs hombre).
 

·         Vivir en un ambiente familiar poco cohesionado.
 

·         Tener antecedentes de depresión mayor en los progenitores.
 

·         Vivir situaciones objetivamente traumáticas y/o está sometido a situaciones de estrés crónico.
 

·         Presentar de base otros problemas (neuro) psiquiátricos (trastornos del aprendizaje, autismo, trastorno por déficit de atención, etc).

Tratamiento

Tras la detección de un posible problema de depresión, el siguiente paso es adoptar medidas y consultar con un profesional para buscar el tratamiento más indicado en cada caso.

Cuidate Plus / Farmanuario.