falta de hierro

Señales de alerta y consecuencias de la falta de hierro

linkedin
wapp-icon
wapp-icon

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la deficiencia de hierro se considera el primer desorden nutricional en el mundo.

El hierro es fundamental para nuestro organismo ya que participa en muchos procesos metabólicos,

especialmente en la formación de la hemoglobina (Hb) contenida en los glóbulos rojos.

La hemoglobina es el principal responsable del transporte de oxígeno a los tejidos y es además esencial para la síntesis del ADN, la respiración celular y para que se lleven a cabo reacciones metabólicas claves, cuyo déficit además provoca que aparezca la anemia, enfermedad que afecta a más del 30% de la población mundial.

¿Quién y por qué tenemos los niveles bajos?

El déficit de hierro y la anemia se dan principalmente en mujeres. Las causas son varias y van desde una mala alimentación (seguir una dieta vegetariana muy estricta, no consumir carne roja, beber mucho té o mucha fibra), tomar medicamentos que impidan su absorción, estar embarazada o tener insuficiencia para absorber hierro, que se debe principalmente a pasar por una cirugía intestinal o a enfermedades del intestino, como la enfermedad de Crohn o la celiaquía.

La dieta occidental normal contiene unos 15-20 mg de hierro, de los que diariamente son absorbidos de 1 a 2 mg. Son alimentos ricos en hierro las ostras, almejas, legumbres, carne, pescado, huevos. Además de que los alimentos sean ricos en hierro es importante que la absorción que se puede alcanzar sea buena y así puede oscilar el 1-5% de los vegetales y el 20-30% de las carnes y pescados. Es destacable que en los países desarrollados el factor alimentario es excepcional como causa de anemia excepto en aquellos que realizan dietas vegetarianas estrictas.

Sin embargo, la causa principal del déficit de hierro y de la anemia es la pérdida de sangreMayoritariamente se debe a pérdidas menstruales en las mujeres premenopáusicas y al sangrado digestivo en los hombres y las mujeres posmenopáusicas.

Si las causas de la pérdida de sangre son ginecológicas o están vinculadas exclusivamente a la mujer, la menstruación, el parto o el aumento de las necesidades de hierro durante el embarazo suelen ser los principales motivos.

Respecto al sangrado digestivo, indican que puede deberse a una úlcera sangrante, un pólipo en el colon o un cáncer del colon, esofagitis o toma de antiinflamatorios, entre otros, por lo que requiere evaluación médica.

¿Qué síntomas notamos cuando tenemos el hierro bajo?

Para la OMS, la carencia de hierro y la anemia reducen la capacidad de trabajo de las personas, e incluso de poblaciones enteras, entrañando graves consecuencias económicas y obstaculizando el desarrollo de los países.

Si nos centramos en los síntomas generales que pueden presentarse se describe cansancio, astenia, taquicardia, sensación de falta de aire, palidez, dolor precordial, calambres e hipotensión.

En general a nivel individual los síntomas más habituales son cansancio, debilidad e intolerancia al ejercicio. Lo más frecuente es que la persona presente palidez mucotánea (de la conjuntiva, cara y palmas de las manos). Si la anemia es moderada-grave, puede haber caída de pelo, fragilidad de las uñas, sudoración, inflamación de la lengua, lesiones en los labios, irritabilidad, disminución de concentración, trastornos del sueño, dificultad respiratoria y deterioro general.

Debido a que los síntomas son comunes a muchas otras enfermedades, las personas no suelen consultar al médico hasta que se presentan varios de golpe, por lo que se recomienda que se debería acudir al médico ante menstruaciones muy abundantes o frecuentes, o ante la presencia de cansancio sin explicación aparente. Dado que la causa más habitual en varones y mujeres postmenopáusicas es el sangrado digestivo debería consultar si presenta dolor abdominal, ardor o dolor de estómago, si toma habitualmente antiinflamatorios o si presenta heces de coloración muy oscura (negruzca).

¿Qué puede ocurrir si tengo falta de hierro?

Las principales complicaciones que conlleva son desenlaces poco satisfactorios del embarazo, problemas de desarrollo físico y cognitivo, mayor riesgo de morbilidad en los niños y reducción de la productividad laboral en los adultos.

La anemia en el embarazo también aumenta el riesgo de aborto involuntario, mortinato y bajo peso al nacer aumentando así el riesgo de mortalidad infantil, así como complicaciones en el parto causando hemorragias que corresponden a un aumento del riesgo de depresión y mortalidad materna.

En cuanto al sangrado digestivo, la complicación que puede tener más frecuentemente es la necesidad de transfusión de sangre, y el resto de las complicaciones serán en función de la causa que genere el sangrado.

CuidatePlus / Farmanuario.