Ruido blanco: ¿Es seguro para dormir a los bebés?

 

El ruido blanco se usa en muchas casas para ayudar a los bebés a conciliar el sueño por su capacidad para enmascarar otros sonidos. Los expertos, sin embargo, alertan sobre la dependencia que puede generar en los niños.

Desde hace unos años, el ruido blanco se ha convertido en un recurso utilizado en casas a lo largo y ancho del planeta para calmar y dormir a los niños. Tanto es así que hasta se han desarrollado máquinas –e incluso apps para smartphones o vídeos de youtube– con la capacidad de difundir estos ruidos blancos.

Una de las propiedades del ruido blanco, al ser un sonido que contiene en sí mismo y a una única potencia todas las frecuencias, es precisamente su capacidad para diluir otros sonidos que forman parte de la rutina diaria. Un ejemplo paradigmático de ruido blanco es el sonido de un televisor no sintonizado, que emite un sonido continuo y plano, en el que no hay alteraciones.

Pros y contras del ruido blanco

Al parecer, este ruido blanco, gracias a su constancia y a su capacidad para ocultar el resto de ruidos domésticos y exteriores, tendría el poder de calmar a los niños. Así lo atestiguan muchos padres y madres. Y, aunque no hay una evidencia sólida al respecto, así lo corroboran también algunos estudios.

Uno de ellos, titulado “Ruido blanco e inducción del sueño” publicado en 1990 en la revista científica Archives of Disease in Childhood, dividió a 40 recién nacidos de entre dos y siete días de edad en dos grupos de 20. En uno se utilizó ruido blanco y el 80% de los niños se quedaron dormidos en apenas cinco minutos. En el grupo de control, en ese mismo periodo, solo cinco niños (25%) conciliaron el sueño. En un reciente estudio turco, “Comparison between swinging and playing of white noise among colicky babies: A paired randomised controlled trial” el ruido blanco mostró ser un método no farmacológico más eficaz que el balanceo para que los bebés con cólicos duerman más y lloren menos.

Sin embargo, ante la falta de una evidencia consolidada, muchos pediatras prefieren no recomendarlo. ¿El motivo? Por un lado, como comentamos, no hay una base científica solida que aconseje el uso del ruido blanco para mejorar el sueño de los niños con problemas en este ámbito. Por otro que, según los expertos, exponer a los pequeños a estos ruidos blancos para dormir puede generar en ellos una especie de dependencia a los mismos, es decir, que los necesiten de forma imperiosa para conciliar el sueño.

Además, las máquinas generadoras de ruido blanco disponibles en el mercado exceden los límites de ruido recomendados para bebés (fijados en 50 decibelios), algo que podría afectar a la audición, al habla y al desarrollo del lenguaje de los niños expuestos de forma regular a estos aparatos.

Converse con su pediatra para valorar la mejor solución para el insomnio de sus hijos.

 

WebConsulta / Farmanuario.