Qué debe llevar la leche de tu bebé, según la normativa de la UE

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En el año 2016, la normativa de la Unión Europea modificó los requisitos de composición nutricional e información nutricional que se venían exigiendo a los alimentos para los lactantes, concediendo a las empresas un periodo de adaptación que finalizará en febrero de 2020.

La Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid ha iniciado el control de las empresas de alimentación para lactantes para que se adapten a la nueva normativa. La legislación europea define a los lactantes como a aquellos niños menores de 12 meses.

Estos cambios limitan la publicidad y proponen niveles mínimos de nutrientes, enfatizando que éstos cubren las necesidades nutricionales de prácticamente todos los bebés sanos nacidos a término, por lo que, desde el punto de vista nutricional, no hay necesidad de exceder estas cantidades.

Composición de este alimento infantil

Se introduce como obligatoria la adición en estos productos de ácido docosahexanoico (DHA) que hasta ahora era voluntaria. Dentro de los minerales, aumentan las cantidades mínimas de sodio, potasio, cloruro, cobre y disminuyen los niveles máximos de yodo de forma significativa. En cuanto a las vitaminas, aumentan las cantidades mínimas de vitaminas A, D, E, niacina y folato, mientras que disminuyen los mínimos de vitaminas C, B6, K, tiamina, riboflavina y biotina.

Se mencionarán brevemente otros requisitos de seguridad alimentaria exigidos a las leches infantiles, como la ausencia bacterias, contenidos máximos de contaminantes, y prohibición del uso de ciertos plaguicidas y límites de residuos más estrictos para otros.

También se mencionarán las exigencias de etiquetado, incluyendo las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables que son objeto de especial limitación de este tipo de productos para evitar disuadir de la lactancia materna, prohibiendo por ejemplo imágenes de bebés en los productos.

Pautas en la alimentación en lactantes

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses. A partir de los 6 meses, aunque la leche materna sigue siendo la principal fuente nutritiva hasta el año de vida, puede ser insuficiente en energía y algunos nutrientes, lo que hace necesaria la introducción de nuevos alimentos apropiados para la edad.

Es recomendable mantener la lactancia materna hasta los 2 años de edad, o bien hasta que madre y niño lo decidan. Los calendarios de introducción de alimentos son una propuesta orientativa que hay que adaptar a la realidad familiar, intentando que el bebé se vaya incorporando progresivamente al menú de la familia. No es recomendable iniciar la introducción de alimentos antes de los 4 meses. Entre los 12 y 24 meses es aconsejable que se hayan incorporado ya todos los alimentos.

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