La inteligencia artificial custodia nuestra salud

linkedin
wapp-icon
wapp-icon

Pocas áreas escapan ya al influjo de la inteligencia artificial (IA), y el sector salud es uno de los más beneficiados.

La inteligencia artificial está muy presente en aquellos países donde se le ha dado oportunidad de demostrar su potencial con aplicaciones para mejorar los diagnósticos,

los procesos de admisión, el internamiento y la priorización de las salas de emergencia o la asignación de turnos de médicos y enfermeros de guardia.

La situación de pandemia no ha hecho más que reforzar su protagonismo, y de hecho está jugando un papel clave en la creación de nuevos fármacos y vacunas.

Hasta la llegada de una vacuna, esta tecnología continuará ofreciendo un amplio abanico de soluciones. La IA está ayudando en el diagnóstico y el análisis de por qué ciertos pacientes han manifestado síntomas y otros no, o por qué unos han desarrollado inmunidad en sangre y otros no y pueden quedar expuestos a sufrir la COVID-19 otra vez.

Asimismo, la inteligencia artificial es una valiosa arma a la hora de establecer la trazabilidad de los contactos estrechos con los contagiados. En este aspecto, se han desarrollado apps de rastreo para vigilar el ratio de contagio. Cuando una persona está infectada y su móvil envía mensajes encriptados a otros teléfonos a menos de un metro, se puede contrastar con cuántos otros dispositivos se ha comunicado, y qué otros parámetros pueden ayudar a entender si ha habido contagio o no. Estos supercálculos y mediciones los hace un sistema de IA.

Los robots se usan además en operaciones de cirugía de precisión. Por ejemplo, en ablaciones cardíacas en donde se hacen pequeñas incisiones en el tejido muscular del corazón para regular arritmias. También se está hablando de usar este tipo de ingenios en salas de recuperación de pacientes con COVID-19, en vez de enfermeros humanos que puedan contagiarse.

Otra gran ventaja de la automatización es que radiólogos y oncólogos no van a tener que deducir con sus ojos humanos falibles si hay marcadores de cáncer en los resultados hematológicos de un paciente o en las pruebas de mamografía.

Tendencias en Medicina / Muy Interesante.