La importancia de la seguridad de los lentes de contacto

La importancia de la seguridad de los lentes de contacto

 

Este tipo de lentes ofrecen flexibilidad, comodidad y una imagen “sin anteojos”, además ayudan a corregir diversos trastornos de la vista, entre ellos la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia o vista cansada para leer.

Pero los lentes de contacto también plantean riesgos potenciales; se usan directamente en los ojos, y pueden ocasionar infecciones oculares graves y úlceras corneales (o supuraciones) si uno no los cuida —y no los usa— como es debido. En raras ocasiones, estos padecimientos pueden conducir a la ceguera.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) regula los lentes de contacto y ciertos productos para su cuidado, como dispositivos médicos. Las mejores estrategias para reducir el riesgo de infección implican una higiene adecuada; cumplir con los periodos de uso recomendados; emplear las prácticas adecuadas para limpiar, desinfectar y guardar los lentes de contacto (que incluyen leer y seguir todas las instrucciones de la etiqueta del producto); y hacerse exámenes de la vista de rutina.

La Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) controla las prácticas publicitarias y de comercialización de los dispositivos que causan o que es probable que causen un daño considerable al consumidor.

Cómo evitar lesiones o infecciones

Quienes usan lentes de contacto corren el riesgo de sufrir infecciones tales como la del ojo rojo (conjuntivitis), abrasiones corneales e irritación de los ojos. Una consecuencia común de una infección ocular son las úlceras corneales, las cuales son llagas abiertas en la capa exterior de la córnea. Muchas de estas complicaciones pueden evitarse con un cuidado diario de los ojos y de los lentes de contacto.

Para reducir la posibilidad de infección:
  • En general, si usa una solución para lentes de contacto multiusos, reemplace el estuche de sus pupilentes por lo menos cada tres meses o según lo indique su oculista. Si está usando una solución para lentes de contacto con peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), siempre utilice el estuche nuevo que viene con cada caja y siga todas las instrucciones que se incluyen en o adentro del empaque.
  • Limpie y desinfecte los lentes de contacto como es debido.
  • Quítese siempre los lentes de contacto antes de nadar.
  • Nunca vuelva a usar ninguna solución para lentes de contacto. Siempre elimine toda la solución utilizada después de cada uso y llene el estuche de sus lentes de contacto con solución nueva.
  • No exponga los lentes de contacto  a ningún tipo de agua (incluyendo lagos, estéros, del mar, destilada, de la llave y soluciones salinas caseras)  porque puede ser una fuente de microorganismos que podrían causar infecciones oculares graves (la solución para lentes de contacto se vende en envases “esterilizados”, lo cual significa que está libre de microbios y microorganismos).
  • Nunca se lleve los lentes de contacto a la boca ni use saliva en ellos. La saliva no es estéril.
  • Nunca transfiera soluciones para lentes de contacto a envases de bolsillo más pequeños. Estos envases no son estériles, y una solución no estéril puede dañar sus ojos.
  • No se acueste con los lentes de contacto puestos, a menos que su oculista los haya prescrito para usarlos así. Cualesquier lentes de contacto usados durante la noche aumentan el riesgo de infección. Usar lentes de contacto para dormir puede sofocar la córnea al reducir la cantidad de oxígeno que recibe el ojo.
  • Nunca desatienda los síntomas de infección o irritación de los ojos que puedan estar relacionados con el uso de lentes de contacto. Entre estos síntomas están: malestar, lagrimeo u otras secreciones excesivas, una sensibilidad a la luz fuera de lo común, picazón, ardor, ojos arenosos, un enrojecimiento fuera de lo común, vista borrosa, inflamación, o dolor. Si presenta cualquiera de estos síntomas, quítese inmediatamente los lentes de contacto y no se los vuelva a poner. Acuda a su oculista de inmediato.

Fuente: FDA.