La depresión será en 2030 la primera causa de discapacidad en jóvenes y adultos

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Los trastornos mentales como la depresión afectan a 1 de cada 4 españoles. Son enfermedades graves que requieren control constante de los profesionales sanitarios, pero están muy infravaloradas por la sociedad.

La depresión es un trastorno mental que afecta según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a más de 300 millones de personas en todo el mundo.

Las causas de este trastorno son múltiples. Puede darse por factores médicos o neurológicos, crisis vitales, dificultades de adaptación a los cambios en edades críticas (los adolescentes, por ejemplo) o por mecanismos de afrontamiento que determinadas personas no han aprendido en la infancia.

¿Hay un perfil de paciente?

Actualmente, cada vez son más los adolescentes que sufren depresión. Esto es algo especialmente preocupante porque tienen que enfrentarse a una situación de vida que incluye situaciones especiales para ellos donde experimentan muchos sentimientos de estrés o cambios en su cuerpo. Es una edad en la que también la presión social y la necesidad de ser aceptados juegan un papel importante.

 Especialmente le hace daño a personas que viven abuso sexual o físico, además de tantos adolescentes que tienen que enfrentar procesos de conflictos familiares que sienten mucho, pero en los que tienen poca capacidad de reacción.

Hay personas que son más vulnerables a padecer depresión por su forma de afrontar los problemas o por su sistema de valores y creencias, pero todos podemos padecerla.

Otro sector de la población especialmente afectado por la depresión es la tercera edad. La soledad y los dolores crónicos son los dos principales indicadores de suicidio en la vejez.

¿Qué hacemos mal?

En el peor de los casos la depresión desemboca en suicidio. Esta es la segunda causa de muerte de jóvenes en el mundo y la primera en España por factores externos.

Tradicionalmente ha sido un tema tabú en los medios de comunicación bajo el dogma de que si se hablaba de ello facilitábamos el suicidio porque lo normalizábamos, pero tendríamos que preguntarnos si no deberíamos hablar de ello para tomar una mayor conciencia.

Es imprescindible que las personas que están pensando en quitarse la vida o están pasando por momentos difíciles sepan que tienen recursos, que no van a ser juzgadas y que tienen a expertos a su disposición para ayudarlos.

Antidepresivos

Los antidepresivos por supuesto que ayudan y son un complemento ideal a la terapia, pero muchas veces optamos por una sobremedicalización. En muchas ocasiones ante un problema recurrimos a algo rápido, químico y fácil como un medicamento. Esto provoca que no seamos capaces de adquirir herramientas propias para hacer frente a los contratiempos, aguantar épocas de estrés o aprender de las dificultades.

Tenemos que plantearnos si antes de recurrir a cualquier elemento químico tenemos que aprender a trabajar mejor nuestros propios recursos.

Frente a la depresión, la información y la concienciación son dos armas fundamentales para no juzgar erróneamente a los que padecen esta patología.

Voz para pacientes

Eel principal reto es que se normalice y la sociedad deje de frivolizar sobre padecer una enfermedad tan grave como la depresión. Si nadie se refiere a un cáncer como “cancercito”, debemos preguntarnos por qué se le resta importancia hablando de “depre”.

La depresión es una enfermedad que tiene unos síntomas y un diagnóstico. Pero la gente frivoliza mucho o lo ocultan.

La información es la mejor arma de lucha contra la falta de conocimiento. Los trastornos mentales provocan miedo o cierto rechazo en la sociedad. 

Una de cada cuatro personas en la sociedad ha padecido o va padecer un problema de salud mental. Ante esta situación, se destaca la necesidad de campañas de concienciación.

Las muertes por suicidios casi triplican las muertes de tráfico y es en este momento la primera causa de discapacidad en la mujer y en 2030 (según la OMS) será la primera causa en jóvenes y adultos.

EFE Salud / Tendencias en Medicina.