Gimnasios al Aire Libre: estrategia de promoción de salud

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Características de uso en Uruguay

Es vasta la evidencia científica que demuestra la asociación positiva entre el nivel de Actividad Física y el uso de espacios abiertos como parques o plazas, especialmente por la proximidad de la residencia y las instalaciones de los parques.

El uso de los gimnasios es similar en proporción entre hombres y mujeres de un amplio rango de edad (18 a 75 años). Los aparatos de preferencia de uso para las mujeres son los aeróbicos y de movilidad articular, mientras que los hombres prefieren los aparatos que ejercitan la fuerza. El tiempo de uso es de 25 a 50 minutos por sesión, siendo mayor en los hombres que las mujeres.

Los Gimnasios al Aire Libre (GAL) se utilizan entre 46 y 77% por residentes del barrio, pero también por usuarios de otros barrios. Las instalaciones, el entorno y la gratuidad son valorados como los principales atributos de los usuarios.

Los Gimnasios al Aire Libre (GAL) son un conjunto de aparatos que permiten realizar ejercicio de tipo aeróbico,  de potenciación de la fuerza muscular y/o de movimiento articular. Están indicados para todas las edades por la facilidad de su uso ya que el propio movimiento que permite el aparato guía al usuario en el gesto que estimula el desarrollo del grupo muscular para el cual fue construido.

Los GAL han comenzado a instalarse en todo el Uruguay como estrategia de promoción de AF para la población a partir de la inauguración del Primer GAL instalado en la Plaza Líber Seregni en noviembre de 2011, con la participación de instituciones como el Ministerio de Turismo y Deporte, la Intendencia de Montevideo y la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular (CHSCV). En Montevideo ya existen más de 170 GAL colocados, y todos los Departamentos del Uruguay cuentan con estos equipamientos.

Los lugares de colocación de los GAL se han elegido por visibilidad y mayor población cautiva para la AF, priorizando  cercanía de parques, ramblas costeras o sendas para caminar o andar en bicicleta. Sin embargo, a pedido de algunos barrios o instituciones, se ha expandido su colocación a otros lugares del interior (rural y suburbano) de distintas localidades.

La configuración del suelo, según índices de capacidad de caminar y de andar en bicicleta (conectividad, uso diverso del suelo y comunidades urbanas o suburbanas) en el barrio, incide en la práctica de AF.Sectores en los que prevalece el uso del suelo para áreas residenciales o comerciales (no mixtas), pero que tienen mayor número de instalaciones, incrementan su uso para la realización de AF. Es por ello que la cantidad de instalaciones físico-deportivas en los barrios puede influir en el nivel de AF de sus pobladores.

Cuando se compara la percepción de los usuarios de espacios abiertos según test de estado de salud mental y percepción de salud, los resultados señalan que los espacios abiertos son  amortiguadores de los efectos negativos de la vida estresante.

En Uruguay aún no se han publicado trabajos que relacionen el uso del suelo y de espacios abiertos con el nivel de AF de la población y/o características de los usuarios.

Para conocer más: Tendencias en Medicina Nº48