Estrés, exposición al sol e infecciones desencadenan dermatitis atópica

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Esta enfermedad causa lesiones graves en la piel y, si bien generalmente se desarrolla desde la infancia, también puede presentarse en la edad adulta.

El estrés, el exceso de exposición al sol, las agresiones externas a la piel, las alergias, así como las infecciones mal tratadas pueden desencadenar dermatitis atópica en los adultos, una enfermedad que genera lesiones graves en la piel,

Es una enfermedad multifactorial y tiene que haber un desequilibrio de varios factores. Puede ser por estrés, cambios medio ambientales, alergias por ácaros, hongos, alimentarias, por medicamentos o sensibilidad a algo que se coloque en la piel. Es considerada una enfermedad rara o difícil de tratar que afecta a 3 % de los adultos, de los cuales una tercera parte la desarrolla de manera moderada a grave y dos de cada diez no controlan los síntomas.

Tiene un alto componente genético que en forma conjunta con un desequilibrio en el sistema inmunológico, hace que la piel se defienda mediante la picazón intensa crónica.

Los pacientes presentan brotes en la piel de diferentes tamaños, cambios de coloración, enrojecimiento u oscurecimiento de la piel que aparecen de manera intermitente en extremidades, cuello y detrás de las rodillas, pero que no desaparecen a pesar de la aplicación de diversos medicamentos ingeridos o tópicos.

Suele confundirse con otras afecciones como la rosácea, la psoriasis, urticaria, alergias o intoxicaciones alimenticias, por lo que un paciente puede tardar hasta 6 años en tener un diagnóstico adecuado.

Los síntomas pueden afectar la calidad de vida de los pacientes quienes desarrollan desde infecciones y laceraciones graves en la piel por el continuo rascado, afectaciones en la calidad del sueño que incide en sus actividades cotidianas y hasta depresión y ansiedad por no poder controlar la enfermedad.

 

EFE / Farmanuario.