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El abc de una alimentación saludable, compartida y placentera

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Alimentarse no solo implica nutrir el cuerpo y satisfacer el hambre, también es un acto que genera placer y contribuye a fortalecer vínculos sociales.

Más allá del contenido del plato, existen algunas recomendaciones que nos ayudan a disfrutar la comida para que podamos apreciar el alimento adecuadamente.¡Estas son nuestras sugerencias del día!

Comé despacio, y si podés, en compañía

A la hora de comer, el tiempo y la atención son factores fundamentales. No es lo mismo comer sentados en una mesa que mientras conducimos al trabajo, miramos la televisión o navegamos en Internet. La clave para disfrutar de la comida es ingerirla despacio y saborearla: cuantas más veces masticamos, mayor concentración logramos para que nuestro cerebro registre de modo consciente qué y cuánto comemos. A su vez, en la medida sea posible, siempre es conveniente sentarse a comer acompañados, ya que cuando lo hacemos solos comemos más rápido y, por lo general, de un modo menos saludable.

Elegí el lugar indicado: limpio, tranquilo y cómodo

El lugar donde comemos también influye en el disfrute de los alimentos que consumimos y la atención que les prestamos. Los olores, los sonidos y hasta la iluminación del espacio puede determinar la cantidad de comida que ingerimos. Un ambiente limpio, tranquilo y cómodo favorece la experiencia de la ingesta. Por eso, es importante que antes de sentarse a comer, preparemos una buena mesa, apaguemos la televisión y alejemos los celulares.

Basá tu alimentación en productos naturales

La alimentación basada en comidas caseras elaboradas con poca cantidad de azúcar, sal y grasas, está asociada a la buena salud, tanto a nivel físico como emocional, mental y social. Sugerimos evitar el consumo de productos ultraprocesados e incorporar una dieta equilibrada que combine alimentos de origen vegetal y animal.

Comenzá el día con un desayuno enérgico

El desayuno nos proporciona los nutrientes y la energía que necesitamos para hacer frente al día, colaborando a mantener un peso apropiado y mejorar el rendimiento físico y mental. Tomarse un momento para preparar un buen desayuno casero cada mañana es un hábito que todos deberíamos incorporar, aunque quienes no dispongan de tiempo pueden dejarlo pronto la noche anterior. No puede faltar el lácteo, el pan y la fruta que más nos guste.

Compartí un tiempo valioso en tu cocina

Cocinar nuestros propios alimentos hace bien, y es que cuando cocinamos en casa podemos elegir con libertad qué tipo de ingredientes usamos y cuál será su forma de cocción. Aunque a veces la falta de tiempo nos juegue una mala pasada, las preparaciones caseras siempre amplían el abanico de alternativas saludables, pero además fortalecen la convivencia familiar.

Planificá la comida de la semana

La organización semanal es determinante a la hora de llevar una alimentación saludable. Lo más aconsejable es anticipar la semana con un calendario que nos ayude a comer variado y sano, evitando en lo posible los locales de comida rápida. Para quienes deban prepararse vianda, lo mejor es hacerlo la noche anterior, a partir de la cena realizada en casa.

No es aconsejable almorzar o cenar con un apetito desmesurado. En ese caso, es preferible una colación previa, como puede ser una fruta o un snack saludable.

Hola Salud / Farmanuario.