Efectos arritmogénicos de las bebidas energéticas

Efectos arritmogénicos de las bebidas energéticas

Las bebidas energéticas (BE) se están haciendo cada vez más populares, en especial entre adolescentes y adultos jóvenes. Se comercializan como potenciadores de energía, de la atención y del rendimiento físico. Contienen grandes dosis de cafeína y otros agentes activos. Su seguridad ha sido cuestionada debido a informes que han relacionado temporalmente su consumo con eventos cardiovasculares graves, incluyendo arritmias y Muerte Súbita Cardíaca (MSC).

En el artículo, los autores describen dos casos de arritmias ventriculares graves en pacientes jóvenes tras consumir BE. También se revisan los ingredientes de dichas bebidas, sus efectos fisiológicos sobre el sistema cardiovascular y la evidencia disponible que sugiere arritmogenicidad.

 Asociación entre bebidas energéticas y arritmias cardíacas

Las bebidas energéticas han sido temporalmente asociadas a isquemia coronaria y arritmias, tanto supra como ventriculares, en un número creciente de informes de casos. Aunque los informes de casos no prueban necesariamente causalidad, el hecho de que la mayoría de estos eventos ocurran en pacientes jóvenes sin patología cardíaca conocida es preocupante. Para calcular la incidencia de estas complicaciones se requerirían estudios de cohortes prospectivos, bien diseñados.

Las complicaciones arrítmicas de las BE se atribuyen principalmente a la cafeína. Además de la cantidad de cafeína que figura en la información de la bebida, existen cantidades adicionales de cafeína que no se reportan –“oculta”- derivadas de aditivos tales como guaraná, yerba mate y nuez de cola, los cuales son considerados suplementos de hierbas y no se hallan sujetos a declaración. Además, mientras la velocidad del consumo de café se halla habitualmente limitada por su alta temperatura, las BE se consumen en segundos y los individuos pueden ingerir varias unidades en cortos períodos de tiempo. La cafeína produce un incremento de niveles de catecolaminas y promueve sobrecarga de calcio citoplasmático que puede desencadenar arritmias auriculares y ventriculares. Otros posibles efectos de la cafeína incluyen vasoespasmo coronario, incremento de la agregación plaquetaria y disfunción endotelial, todos ellos favorecedores de isquemia miocárdica aguda y arritmias ventriculares generadas por isquemia. También, las BE son frecuentemente combinadas con alcohol, lo cual puede promover arritmias de forma sinérgica.

Bebidas energéticas y arritmias supraventriculares

Se han reportado tres casos de arritmias por fibrilación auricular (FA) de nuevo comienzo en pacientes jóvenes sin enfermedad cardíaca estructural poco después de consumir BE. El ecocardiograma fue normal en los tres. La FA se resolvió espontáneamente en dos de ellos, mientras que el tercero requirió cardioversión farmacológica con flecainida. Los autores describen otros casos similares en adultos con el denominador común de consumo relacionado de BE.

Bebidas energéticas y arritmias ventriculares

Se han reportado varios casos de arritmias ventriculares y muerte súbita cardíaca en pacientes con y sin enfermedad cardíaca estructural. Cannon describió el caso de una joven australiana de 25 años diagnosticada de prolapso valvular mitral que desarrolló FV intratable (falleciendo) tras haber consumido una botella de 560 ml de “Race 2005 Energy Blast con guaraná y ginseng”. La concentración de cafeína de esta bebida era de 10 g/L, equivalente a 550 mg por botella. Dicha bebida fue después retirada del mercado por razones de seguridad. Al menos tres casos sugieren un papel de las BE en el desenmascaramiento de canalopatías hereditarias (síndrome de QT largo).

Otros casos publicados incluyen taquicardia ventricular en un paciente con tetralogía de Fallot reparada y arritmias ventriculares en el contexto de supradesnivel del segmento ST tras consumo de BE, probablemente provocado por vasoespasmo coronario y miocardiopatía inducida por estrés.

Conclusiones

Existe un creciente número de casos que se han asociado al consumo de BE temporal con arritmias cardíacas, incluyendo taquicardia supraventricular, fibrilación auricular, taquicardia ventricular y fibrilación ventricular. Una relación causal es difícil de establecer ya que algunos de estos pacientes tenían alguna enfermedad cardíaca subyacente o podían simultáneamente abusar de otras sustancias.

Aunque una valoración precisa de la incidencia de arritmias tras consumo de BE requeriría estudios de cohortes prospectivos bien diseñados, los autores consideran que la evidencia actual soporta suficientemente el consejo de no consumir este tipo de bebidas en poblaciones de alto riesgo, incluyendo pacientes con enfermedad coronaria, miocardiopatías o canalopatías hereditarias. En individuos aparentemente sanos, recomiendan limitar el consumo de BE a no más de una BE por día. No deberían ser combinadas con alcohol por su sinergismo potencialmente proarrítmico.

 

Fuente: Sociedad Española de Cardiología

Consulte el estudio aquí