Dieta que incluye aceite de oliva puede reducir riesgo aterotrombótico

 

Individuos sanos, jóvenes, con obesidad, que consumían aceite de oliva al menos una vez a la semana, tuvieron plaquetas con menos probabilidades de coagularse, mostró un nuevo estudio, que fue presentado en un póster en el Congreso de la American Heart Association (AHA) Epidemiology and Prevention Lifestyle and Cardiometabolic Health de 2019.

Una predisposición acentuada a la activación de las plaquetas es indicativa de más propensión a la formación de trombos, y las complicaciones temidas de esto son infarto al corazón o accidente cerebrovascular.

Una dieta mediterránea, que incluye aceite de oliva, está vinculada a mejores resultados cardiovasculares en múltiples poblaciones generales.

En noviembre de 2018 la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos permitió a las compañías añadir una afirmación en la etiqueta que señala que “evidencia científica de apoyo, pero no concluyente”, indica que el consumo diario de cerca de 1½ cucharadas (20 g) de aceites que contienen por lo menos 70% de ácido oleico, como el de oliva, puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria.

Algunas limitaciones del estudio consistieron en que se trató de un estudio observacional transversal, que la frecuencia de ingesta de aceite de oliva fue autonotificada, y que no se señaló la cantidad que se consumió.

No obstante, es un buen aporte a la totalidad de datos que apoyan el beneficio cardiovascular y aterosclerótico/aterotrombótico de una dieta mediterránea.

Se necesita más investigación para comprender el mecanismo potencial y ver si el ejercicio y otros alimentos en la dieta mediterránea tienen un efecto aditivo en la activación de plaquetas y la obesidad.

 

Medscape / Farmanuario.