EPOC

Día Mundial de la EPOC 2020

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La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es un creciente problema de salud pública. Según la OMS, es la tercera causa de muerte a nivel mundial.

En Uruguay, es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad.

De acuerdo al estudio PLATINO, la prevalencia en Uruguay es de 19.7%. Además del aspecto estrictamente sanitario, el impacto socioeconómico es importante debido a la gran discapacidad que acompaña esta enfermedad.

Es una enfermedad de alta prevalencia, prevenible, de complejo tratamiento en etapas avanzadas, que se caracteriza por una limitación crónica persistente al flujo de aire a nivel bronquial, con presentación clínica y evolución heterogéneas, cuyo principal factor de riesgo es el consumo de tabaco, producida además por exposición a gases ocupacionales y humo de combustión de biomasa, entre otras causas.

El humo de tabaco provoca inflamación persistente de los bronquios, exceso de secreción mucosa y alteración de la pared bronquial, que contribuyen a la obstrucción crónica de la vía aérea. Además de estos mecanismos, la inhalación del humo provoca destrucción de los alvéolos con agrandamiento de los espacios aéreos pulmonares, que menoscaba su función.

Una tercera parte de quienes tienen la enfermedad son asintomáticos, sobre todo en sus etapas iniciales. La falta de aire, tos y expectoración son los síntomas principales de la EPOC y su mayor intensidad se relaciona con peor evolución clínica. La tos se caracteriza por ser crónica, generalmente de predominio matutino y frecuentemente con expectoración. La disnea o falta de aire y la limitación de la actividad física son los principales determinantes de la discapacidad y el deterioro de la calidad de vida de los enfermos.

El diagnóstico se realiza por medio del estudio Funcional Respiratorio. Existe un importante sub-diagnóstico y un frecuente diagnóstico erróneo de la EPOC debido a la sub-utilización de esta herramienta diagnóstica, que no requiere mayor despliegue tecnológico para su realización.

La EPOC es una enfermedad absolutamente prevenible, y no fumar es la medida más efectiva para su prevención. En personas portadoras de EPOC fumadoras, la intervención más eficaz para mejorar la calidad de vida y evitar la progresión de la enfermedad, es dejar de fumar.

El consumo de tabaco causa adicción, y nuestro país dispone de intervenciones efectivas para superar la enfermedad, ampliamente disponibles en nuestro sistema de salud, sobre todo a través del Fondo Nacional de Recursos. Una fórmula con evidencia demostrada es la combinación de asesoramiento conductual con terapia farmacológica. Los medicamentos efectivos para dejar de fumar y con un perfil de seguridad adecuado, son los sustitutos nicotínicos, el bupropión y la vareniclina.

No se recomienda el uso del cigarrillo electrónico o dispositivos similares para la cesación tabáquica porque no son efectivos para superar la adicción nicotínica, han demostrado ser causa de insuficiencia respiratoria aguda con lesión pulmonar y aún se desconocen los efectos a mediano y largo plazo.

La EPOC ha sido tradicionalmente asociada al género masculino, pero la prevalencia en mujeres está en constante aumento. Este fenómeno puede ser explicado por el incremento en el consumo de tabaco en las mujeres –en las últimas décadas-, acercándose a las cifras de prevalencia de consumo en hombres. Asimismo, las mujeres son más propensas a desarrollar EPOC a edades más tempranas, con mayor deterioro de la función pulmonar, mayor falta de aire y peor calidad de vida.

Desde el Programa de Control del Tabaco del Ministerio de Salud Pública, se insiste en que el principal mensaje en el Día Mundial de la EPOC es: “No empiece a fumar, y si lo hace, busque ayuda para dejar lo antes posible”.

MSP / Farmanuario.