Crean en México vacunas contra el asma alérgica

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Para reducir el asma alérgica científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México desarrollaron vacunas personalizadas a partir de los pólenes de mayor frecuencia en la atmósfera de la Ciudad de México.

Éstos pólenes afectan la funcionalidad pulmonar de alrededor del 10 % de la población del país, en su mayoría niños y adolescentes.

Las vacunas son específicas para cada paciente y a diferencia de las terapias actuales (que aplican todos los antígenos aunque no haya alergia a ellos), éstas contienen únicamente las cantidades exactas de los alérgenos que causan el problema, explicó el director de la investigación que se realiza en la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH).

Se trata de una terapia de desensibilización en la que, dependiendo de la situación de cada persona, se administran los antígenos en una sola mezcla; con ello, se espera la cura definitiva.

El IPN tiene la oportunidad de ser partícipe en la transición hacia tratamientos más eficientes y seguros para el asma alérgica, ya que únicamente se aplicarán a los pacientes los antígenos a los que son susceptibles.

Mediante la inmunoterapia se logran reacciones de tipo protector de manera similar a una vacuna convencional.

De este modo, se estimula la formación de anticuerpos que bloquean al alérgeno para que no pueda unirse a los receptores de las células que provocan las respuestas sintomatológicas de la alergia.

Para identificar los pólenes de mayor frecuencia en la atmósfera de la Ciudad de México, se llevó a cabo un estudio en colaboración con el Centro de Ciencias de la Atmósfera, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Red Mexicana de Aerobiología (REMA).

De esa forma se determinó que los pólenes provienen del amaranto (Amaranthuspalmeri), pastos y de los árboles de roble (Quercus alba) y fresno (Fraxinus), en particular 5 antígenos de cada uno de ellos.

Mediante técnicas de cromatografía e inmunoquímica, los investigadores aislaron los antígenos e identificaron las proteínas alergénicas de los pólenes, de las que determinaron su tamaño y la secuencia de aminoácidos que las componen.

Las vacunas desarrolladas en el IPN abrirán nuevas posibilidades de tratamiento para quienes padecen asma alérgica y se estima que los primeros resultados de la terapia de desensibilización los tendrán a finales de 2020.

 

EFE / Farmanuario.