¿Cómo tratar la EPOC?

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La EPOC es una enfermedad producida por la exposición prolongada a gases irritantes o a partículas líquidas y sólidas, que comúnmente son del humo del cigarrillo. Genera la obstrucción al flujo del aire a través de los pulmones y, de esa manera, dificulta la respiración. Los síntomas suelen empezar lentamente, pero empeoran con el tiempo.

Pese a que no existe cura para la EPOC, la afección es tratable.

Dejar de fumar es, en gran medida, la mejor manera de evitar más daños en los pulmones.  La función pulmonar mejora ligeramente después de dejar de fumar, pero lo más importante es que se estabiliza a la velocidad normal de deterioro propia de la edad. En cambio, entre las personas con EPOC que continúan fumando, la función pulmonar se deteriora a doble velocidad de lo normal, lo cual hace que la enfermedad avance más rápidamente y que haya mayor probabilidad de discapacidad y muerte.

El tratamiento para reducir los síntomas de la EPOC incluye varios tipos de medicamentos. Por lo general, se receta un broncodilatador de larga acción, como el tiotropio o el salmeterol para relajar los músculos de las vías respiratorias. Esto ayuda a aliviar la tos y la falta de aire.

Si usted presentara bronquitis fuerte con empeoramiento de los síntomas de la EPOC (eventos también conocidos como exacerbaciones), es importante que lo vea el médico para administrarle tratamiento de inmediato. Dicho tratamiento podría incluir un antibiótico o un corticoide, como la prednisona, o ambos. Si tuviese más de una exacerbación por año o una exacerbación que amerita un ingreso al hospital, debe hablar con el médico acerca del uso regular de un esteroide inhalado, porque eso puede reducir la inflamación de los pulmones y así disminuir la frecuencia e intensidad de las exacerbaciones.

A fin de controlar los síntomas de la EPOC, es importante que quienes la padecen se vacunen contra la gripe todos los años y se mantengan al día con la vacuna antineumocócica. Vacunarse anualmente contra la gripe reduce a la mitad la probabilidad de que las personas con EPOC necesiten ingresar al hospital debido a problemas respiratorios.

Programas de rehabilitación pulmonar mediante ejercicios, acompañado de instrucción nutritiva y consejos también puede ayudar a algunas personas con EPOC, con el fin de poder conservar la rutina normal y permanecer activo.

En general, la terapia con oxígeno y otros tratamientos más avanzados, como la cirugía, solamente son necesarios cuando la EPOC se vuelve severa.

Tenga presente que además de los síntomas respiratorios, la enfermedad también aumenta el riesgo para enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón y varias otras afecciones.

 

Mayo Clinic.