Comer fuera de casa sin engordar

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El trabajo obliga a mucha gente a comer fuera. No es posible comer en casa y durante la actividad laboral deben hacerlo en comedores de empresa o en restaurantes, cuando no en la cocina de la oficina o sobre la propia mesa de trabajo. Para que este hábito no pase factura a tu cintura sigue estos consejos.

Esto se vuelve un problema cuando nuestra forma de alimentarnos queda condicionada por nuestro quehacer diario. Si es tu caso, aquí tienes unos conocimientos básicos de alimentación para que escojas el menú más apropiado y saludable en cada caso.

Dieta inteligente en el trabajo

La frase mil veces repetida “no puedo adelgazar porque siempre como fuera” no tiene mucho sentido, ¿acaso no hay ensaladas, verduras, carnes magras, fruta donde se va a comer?. La decisión está en nuestras manos, nadie nos obliga a elegir un postre calórico, fritos o repetir ese plato.

Para que veas que comer de menú sin engordar es algo sencillo, aquí tienes unos consejos para que no se disparen las calorías totales del día:

  • No llegues a la comida con mucha hambre. Para ello es importante realizar cinco comidas al día. Elige para el tentempié del mediodía y de la merienda entre un par de piezas de fruta, un yogur con frutos secos o una infusión con un minibocadillo.
  • Modera las visitas a restaurantes tipo buffet o autoservicio. Ante la visión de tanta comida nos pasaremos llenando el plato y la tentación hará que queramos probarlo todo.
  • No te excedas con las bebidas. Suele ser frecuente llegar al restaurante con sed y pedir un refresco o una bebida con alcohol. Es preferible que aplaques esta sensación con agua y luego veas si te quieres beber otra cosa.
  • No piques con los entrantes. Una táctica muy utilizada por los restaurantes es traer algo de aperitivo (pan, mantequilla, aceitunas). Recházalo con educación, espera un poco y no te arrepentirás.
  • Elige carnes magras (pollo sin piel, ternera, algunas partes del cerdo -lomo, la paleta y el solomillo-) y pescados. Acostúmbrate a pedir las cosas a la plancha, a la parrilla o asadas. Y de acompañamiento mejor ensaladas, verduras cocidas o a la plancha que ¡papas fritas!.
  • Cuando pidas salsas, pide que te las sirvan aparte y escoge las que están hechas de tomate u otros vegetales mejor que las de leche.
  • El pan, ¿quién ha dicho que el pan está prohibido? Aquí la única norma es que no se debe tomar antes de que llegue el primer plato.
  • No hace falta comérselo todo. Cuando comemos fuera, muchas veces las cantidades son excesivas, toma sólo lo que necesites.
  • No repitas. La clave de una dieta no está en dejar de comer, sino en no hacerlo en exceso.
  • Opta por un postre sano. Selecciona fruta fresca y evita las tartas, pasteles o helados.

 

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