Claves para el control de la presión arterial

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El control regular de la presión arterial en pacientes hipertensos requiere condiciones para obtener resultados confiables.

1- Realizar la medida de la presión, en un lugar cómodo y con tranquilidad.

2- Efectuar tres registros sucesivos de la presión arterial. El primero suele estar influenciado por ansiedad  y mostrar un aumento transitorio de la presión arterial. Promediar entre el segundo y tercer registros, hechos con una diferencia de un minuto entre toma y toma, otorga un valor más cercano a la presión arterial de ese momento.

3- Utilizar en lo posible siempre el mismo aparato, sea un tensiómetro digital o un clásico tensiómetro aneroide.

La presión no debe superar 140/90 mmhg (14/9), aunque las recomendaciones actuales sugieren mantener valores por debajo de 120/70. De todos modos, un resultado algo por encima de estos valores tampoco significa que haya que entrar en pánico.

La toma ambulatoria de la presión arterial es importante, pero no es más que una foto; la película completa se obtiene con un Holter de presión o un monitoreo mbulatorio de la presión arterial (MAPA) que da un panorama mucho más amplio. 

En un MAPA de 24 horas se le coloca al paciente durante 24 horas un equipo que registra la presión arterial cada 15 minutos durante el día y media hora a la noche. Al día siguiente el paciente se lo quita y lo entrega para descargar los valores y realizar promedios diurnos y nocturnos. 

El Monitoreo Domiciliario de la Presión Arterial (MDPA) se realiza por el paciente a través de un tensiómetro que le es entregado al paciente con un protocolo de tomas de presión, registrando  la presión de cinco a siete días, en los que el paciente se hace la medición dos veces a la mañana y dos veces a la noche de forma controlada”.

La hipertensión es asintomática, pero es frecuente que muchas personas manifiesten molestias que suelen relacionar a esta patología. 

Para llevar un control rutinario, la presión arterial puede ser chequeada a lo largo del día y, también, en este punto, se pueden tomar algunas recomendaciones.

Al despertar la presión suele estar un poquito más alta porque se liberan hormonas que gatillan el despertar. Si uno se despierta y se toma la presión los primeros registros van a ser algo más altos.

Tras despertarse conviene orinar, sentarse en un lugar cómodo para hacer entonces las mediciones.

Luego del almuerzo la presión desciende, a la tardecita vuelve a subir y a la noche vuelve a bajar un poco.

A la hora de elegir un tensiómetro, se recomienda el uso de los digitales, que son muy precisos y fáciles de usar por el paciente. 

De la redacción de FARMANUARIO.