Buenas expectativas sobre una futura vacuna global contra el Covid-19

linkedin
wapp-icon
wapp-icon

El análisis genético de secuencias de más de 27.000 personas infectadas con el coronavirus que causa COVID-19 revela que el virus ha mutado mínimamente desde diciembre de 2019,

lo que sugiere que una vacuna sería suficiente para combatir infecciones globales, según una investigación realizada por un equipo de científicos del Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed (WRAIR), el mayor centro de investigación biomédica dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Para caracterizar la diversificación del coronavirus SARS-CoV-2 desde el comienzo de la pandemia, los investigadores alinearon 18.514 secuencias de genomas de virus independientes extraídas de individuos en 84 países y las escanearon en busca de variaciones. Los análisis revelan estimaciones bajas de diferenciación genética después del brote inicial e indican que, hasta ahora, el genoma del SARS-CoV-2 ha evolucionado a través de un proceso mayoritariamente aleatorio en lugar de a través de la adaptación a los huéspedes humanos que encuentra.

Dado el bajo nivel de variación genética, una vacuna candidata prometedora probablemente sería igualmente eficaz contra todas las cepas del coronavirus COVID-19 que circulan actualmente. La diversidad viral ha desafiado los esfuerzos de desarrollo de vacunas para otros virus como el VIH, la gripe y el dengue, pero las muestras globales muestran que el SARS-CoV-2 es menos diverso que estos virus.

Por lo tanto, siendo cautelosamente optimistas, la diversidad viral no debería ser un obstáculo para el desarrollo de una vacuna que proteja ampliamente contra la infección por COVID-19.

Es fundamental que las personas en varios campos se unan mientras se enfoca en aprender todo lo que podamos sobre este virus. El trabajo en equipo será de vital importancia para detener la marea de esta pandemia.

La vacuna candidata líder de WRAIR se basa en una plataforma de nanopartículas de ferritina Spike y se espera que ingrese a pruebas en humanos antes de 2021. La vacuna se combina con un adyuvante patentado que también se desarrolló en WRAIR, la formulación de liposomas del ejército, para impulsar aún más la respuesta inmune. WRAIR se estableció hace 127 años para combatir este tipo de amenazas para la salud y ha desempeñado un papel en el desarrollo de casi la mitad de las vacunas de uso público en la actualidad.

EUROPA PRESS / Farmanuario.