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Alopecia areata ¿Cómo enfrentar la caída de cabello?

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La alopecia areata es una condición derma­tológica caracterizada por la pérdida repentina de pelo de cualquier parte del cuerpo, de evolución impredecible y variable en cada paciente.

Su causa es desconocida y afecta solo al pelo en fase de crecimiento, tanto en niños como en adultos.

La forma de presentación más frecuente de la alopecia areata es la presencia de sectores de pérdida de cabello no cicatricial, suaves, de forma redondeada u ovalada, que pueden ser únicos o múltiples. Se presentan en particular a nivel del cuero cabelludo, pero también se pueden ver en otras localizaciones como en la barba, las cejas, las pestañas o el área púbica.

La aparición de estos signos suele ser rápida y la enfermedad pue­de progresar a la pérdida completa del cabello, o incluso a la pérdida de todo el pelo del cuerpo. El compromiso de las uñas puede estar presente y hasta proceder a la alopecia -con mayor frecuencia en niños que en adultos- pudiendo visualizarse estrías, separación, punteado, aplanamiento y quebrazón de las mismas.

Si bien la causa de esta enfermedad se desconoce, se ha visto una fuerte asociación con factores genéticos. También, el estrés podría contribuir a su desarrollo, aunque esta relación aún se mantiene controversial. Debemos saber que no existe tratamiento curativo para la alopecia areata, ya que la alta tasa de curación espontánea hace difícil evaluar la eficacia de los tratamientos. La recuperación del cabello ocurre en general como un proceso uniforme; emerge primero un cabello fino y blanco, seguido por el cabello pigmenta­do. Mientras tanto, en este proceso, los pacientes deben ser informados sobre técnicas de camuflaje y uso de apliques o pelucas en caso de que la pérdida sea muy extensa.

Para quienes presentan curso crónico de la enfermedad con una importante afección en la calidad de vida, existen varios tipos de tratamientos y su elección depende de la extensión de la alopecia y la edad del paciente. Los corticoides tópicos y la inmunoterapia tópica son actualmente los principales tratamientos indicados, aunque son considerados poco específicos ya que no siempre garantizan el crecimiento y/o la remisión de la enfermedad. Según las guías de la Asociación Británica de Der­matología, los corticoides tópicos de alta potencia y los intralesionales (con aplicación en el folículo piloso) son adecuados para el tratamiento de la alopecia areata en parches limitada, es decir, cuando el compromiso es menor del 50% del cuero cabelludo; mientras que la inmunoterapia tópica sería indicada para casos de enfermedad más extensa. El acetónido de triamcinolona es el corticoide intralesional que se utiliza más frecuentemente, repitiéndose de 4 a 6 semanas por aproximadamente 6 meses. De no verse mejoría, este debe ser discontinuado.

La influencia del estrés

El estrés puede producir una intensa caída de cabello llamada efluvio telógeno, que suele ser llamativa pero reversible una vez que pasa el episodio estresante. En general, cualquier estado de estrés psicológico (eventos vitales estresantes, problemas psicosociales en ámbito laboral, familiar o social) puede desencadenar un efluvio telógeno, pudiendo causar brotes en el caso de la alopecia areata. También, el curso, el pronóstico y la gravedad de este tipo de alopecia se asocian a rasgos de personalidad, trastornos psiquiátricos y mala calidad de sueño. Según los expertos, el tratamiento del efluvio telógeno es solucionar la causa que lo produzca. En pacientes sin causa identificable, puede tratarse con minoxidil tópico u oral y con otras terapias, como la melatonina o el plasma rico en plaquetas. 

Por Dra. Soledad Machado, Dr. Julio Magliano y Dr. Carlos Bazzano.

Hola Salud.