Ácido acetilsalicílico: cuándo y cómo debemos tomarlo

linkedin
wapp-icon
wapp-icon

El ácido acetilsalicílico es uno de los fármacos más antiguos que tenemos en nuestro arsenal terapéutico, con propiedades analgésicas, antipiréticas y antiinflamatorias.

Este medicamento actúa impidiendo la formación de prostaglandinas en el organismo. Las prostaglandinas se producen en respuesta a una lesión o a ciertas enfermedades y provocan inflamación y dolor.

El ácido acetilsalicílico está indicado para el alivio sintomático de dolores leves o moderados y en estados febriles. Y especifica que aunque hay otras opciones terapéuticas, que tratan estos síntomas, en la actualidad sigue siendo una opción de tratamiento en estos casos.

Si se toma como analgésico, la dosis recomendada es de 500 mg cada 4-6 horas, con las comidas para evitar molestias digestivas. No se debe exceder la dosis de 4g en 24 horas.

Otras recomendaciones que hay que tener en cuenta a la hora de tomarlo es que no se debe ingerir con el estómago vacío ni masticar los comprimidos y siempre tomarlos con una cantidad suficiente de agua.

¿Cómo actúa en los eventos cardiovasculares?

Además de ser analgésico, antipirético y antiinflamatorio, el ácido acetilsalicílico también posee un efecto inhibidor de la agregación plaquetaria.

Las plaquetas son unos elementos de nuestra sangre que tienden a unirse formando coágulos o trombos que pueden taponar posibles rupturas de nuestros vasos sanguíneos. El ácido acetilsalicílico es capaz de reducir la agregación de las plaquetas y, por tanto, disminuir la aparición de trombos.

Por ese motivo se utiliza como prevención de enfermedades causadas por la aparición de trombos, como puede ser la angina de pecho o el infarto de miocardio. Es un fármaco muy útil en la prevención de eventos cardiovasculares de naturaleza aterosclerótica (por rotura de placa de ateroma) y claramente eficaz en prevención secundaria.

¿Significa eso que habría que recomendarlo en población sana como medida preventiva? No. Su uso en personas sanas y sin un riesgo alto de eventos cardiovasculares es poco probable que sea de utilidad y, además, es posible la aparición de complicaciones. Por lo tanto, no es recomendable.

Aunque es eficaz en prevención primaria, el problema está en que en esos casos la reducción de eventos cardiovasculares sería similar a la presencia de complicaciones. Por tanto, debe darse únicamente a las personas con mayor riesgo de eventos cardiovasculares y bajo riesgo de sangrados.

Por otro lado, la dosis como agregante plaquetario es muy inferior a la dosis recomendada como analgésico. En estas situaciones la recomendación estaría entre 75 y 300 mg diarios.

¿Cuándo está contraindicado?

·         Alergia al fármaco y otros salicilatos o a los antiinflamatorios no esteroideos.
 

·         No se debe tomar si padece úlcera gastroduodenal o molestias gástricas de repetición ni con antecedentes de hemorragia o perforación gástrica.
 

·         Tampoco los pacientes con asma, enfermedades que cursen con trastornos de la coagulación, insuficiencia renal o hepática o cardíaca grave ni los que están en tratamiento con metotrexato a dosis de 15 mg/semana o superiores.
 

·         Está contraindicado en menores de 16 años, ya que su uso se ha relacionado con el Síndrome de Reye, enfermedad poco frecuente, pero grave que consiste en un daño cerebral súbito y falla hepática.
 

·         No se puede tomar en el tercer trimestre del embarazo.

·         No se puede consumir con alcohol, ya que puede provocar una hemorragia gástrica.

CuidatePlus / Farmanuario.